lunes, 30 de noviembre de 2015

PERIFERIAS JUNTO AL MAR. A PROPÓSITO DE LOS POBLADOS MARÍTIMOS DE VALENCIA


Josepa Cucó i Giner - Universitat de València

En lo que llevamos de siglo, Valencia ha conseguido insertarse en los circuitos mediáticos al presentarse como una ciudad cosmopolita y espectacular. Al igual que otras ciudades españolas, en ella se han desplegado las tendencias características del urbanismo neoliberal, que han transformado en profundidad la trama socio-espacial y narrativa de la ciudad, ampliando al mismo tiempo las brechas de la fragmentación y la desigualdad y, con ello, las líneas de tensión y conflicto (Cucó, 2013a; Gaja, 2013; Santamarina y Moncusí, 2013a y 2013b; Cucó, dir., 2013b).

NAZARET CONTRA SU ESTIGMA

 Moisés Pérez, El Diario, 29/11/2015


El desempleo, la incomunicación y el fracaso escolar son los retos del barrio marítimo más al sur de Valencia. Estigmatizado por los impulsores del urbanismo salvaje, aún persisten los coletazos de las actividades al margen de ley inducidas por la especulación del ladrillo


Nazaret inaugura un serial de reportajes sobre los barrios más olvidados y degradados por la gestión de la exalcaldesa Rita Barberá más allá de El Cabanyal y que reclaman la atención del nuevo gobierno municipal. Es la ciudad olvidada.

Calle de Francisco de Paula de Nazaret con la grúas del puerto al fondo




sábado, 21 de noviembre de 2015

POR UNA NUEVA POLÍTICA MIGRATORIA (II)


Tras mi anterior artículo, en el que repasaba los tres ejes fundamentales de una “no política” de inmigración fracasada: contención, represión y discriminación, los demagogos atacan con el más viejo de los trucos: acusar de radicalismo y de no proponer alternativas. La frase ya típica y en tono airado “¿entonces tú qué es lo que quieres, abrir las fronteras, que pueda venir todo el mundo? ¡Eso sería el caos!”.

POR UNA NUEVA POLÍTICA MIGRATORIA (I)


Hablar sobre asuntos que, de forma recurrente, aparecen con frecuencia en los medios de comunicación y se encuentran en el debate público, te expone a acusaciones – es tan fácil y barato desviar un debate necesario pero incómodo mediante acusaciones sin demasiado fundamento – de oportunismo o de hablar de algo sólo porque está “de moda”. Comienzo con una defensa no pedida no porque sea manifiesta la culpabilidad, sino porque parto de la extrema seguridad de que habrá quien haga esa acusación. La Subcomisión de Extranjería del Consejo General de la Abogacía lleva reuniéndose de una forma u otra desde hace más de 25 años, y la postura que voy a intentar explicar quizás ha tenido variantes en su formulación concreta, pero ha sido una constante de nuestra posición, profundamente crítica con los distintos modelos de política migratoria que han movido y mueven los gobernantes europeos y españoles. Y rechazamos toda vinculación que se hace gratuitamente entre la necesidad de una actitud más dura con la inmigración debido a los riesgos de la amenaza terrorista de esos desalmados que – con pasaporte francés o británico – atentaron contra sus propios países.

martes, 17 de noviembre de 2015

NUEVO BLOG: EL EXTRANJERISTA


El extranjerista:
Aventuras y desventuras de una abogado de extranjeros en un país de locos:


LAS PAREJAS DE HECHO ENTRE EXTRANJEROS Y ESPAÑOLES EN LA COMUNIDAD VALENCIANA


PARTE DE GUERRA

El siguiente episodio bien podría contarse metafóricamente como una guerra en la que el bando gubernamental intenta evitar por todos los medios que la constitución de pareja de hecho entre un nacional de la Unión y un extracomunitario suponga para éste el alcance de ningún derecho, y el bando de la sociedad civil, que pretende el acceso a los derechos propios de los familiares de ciudadanos de la Unión. Como en toda guerra, se han sucedido las batallas, unas ganadas por un bando, otras por otro.

La Directiva 2004/38/CE estableció el reconocimiento de derechos de residencia y trabajo a los familiares de los ciudadanos de la Unión en todo su territorio, y entre esos familiares se señalaba “b) la pareja con la que el ciudadano de la Unión ha celebrado una unión registrada, con arreglo a la legislación de un Estado miembro, si la legislación del Estado miembro de acogida otorga a las uniones registradas un trato equivalente a los matrimonios y de conformidad con las condiciones establecidas en la legislación aplicable del Estado miembro de acogida”.

Ante tal imposición, y dado que al gobierno español le parecía que una unión de hecho era una forma “muy fácil” de conseguir tal acceso a derechos por parte de un inmigrante, optó por el subterfugio, y en el desarrollo de la Directiva, hecho por el RD 240/2007 reconoció la calidad de incluido en el régimen a “b) A la pareja con la que mantenga una unión análoga a la conyugal inscrita en un registro público establecido a esos efectos en un Estado miembro de la Unión Europea o en un Estado parte en el Espacio Económico Europeo,” pero añadiendo el requisito de “que impida la posibilidad de dos registros simultáneos en dicho Estado,”.

La jugada estaba servida: al ser los registros de parejas de hecho en España de competencia autonómica, nadie puede cumplir tal requisito, salvo que junto con el certificado de pareja de hecho de la Comunidad Valenciana, vg, se presentaran catorce certificados negativos del resto de comunidades autónomas. De esa manera se conseguía incumplir de facto la obligación establecida por la Directiva...