viernes, 27 de mayo de 2016

LA BATALLA DE LOS NIÑOS SOLOS (II)


HOY NUESTRO BLOG HA SIDO REDACTADO POR COLABORACIÓN Y AUTORÍA DE NUESTRA QUERIDA COMPAÑERA OLGA HERNANDEZ DE PAZ, DESDE BARCELONA.


La Historia barcelonesa de los MENAS y su defensa jurídica se remonta a hace varios años.

A una compañera de ACPE se le invitó desde Madrid a abordar este tema, desconocido para nosotros. Gracias a ello, tuvimos el honor no solo de combatir la indefensión absoluta que venían sufriendo,  sino también a conocer a personas de gran valía que nos dieron su más absoluto apoyo. Es el privilegio de formar parte del circuito de abogados extranjeristas.  Así, Patricia Bárcena desde Cear Euskadi, nuestro querido e inolvidable Nacho de la Mata, Iñaki Almandoz desde Donosti, o Vincens Galea, el incansable luchador de DRARI desde la trinchera de Barcelona.
Empezamos con un par de chicos huidos de Barcelona, y capturados por la policía en Bilbao, pero fue especialmente  con la pretensión de la Subdelegación de Barcelona en la repatriación de un menor, cuando pudimos constatar el alcance del asunto.
Breve relato de la historia: un viernes (como siempre, en viernes), después de comer una compañera de ACPE recibió dos llamadas, una de Madrid ofreciéndonos todo su apoyo, y otra de Vicens Galea denunciando que pretendían repatriar a un menor internado al siguiente lunes.
Conseguimos formar un trío de Acpeñas para el sábado atacar. Por la mañana nos las creíamos felices: notas sobre modelo de demanda de Nacho de la Mata, dos ordenadores abiertos y Marvin Gaye ayudando en el ritmo de trabajo. Terminamos la demanda contenciosa a media mañana, pero  teníamos el problema de la representación. Así las cosas nos fuimos corriendo al Colegio de abogados antes de que cerrasen para conseguir un volante de acceso al centro de menores. EL Colegio acababa de informatizar los volantes de prisión y no tenían previsto esos centros, así que por analogía consignaron la Prisión de Jóvenes, con las consabidas enmiendas, esto es: tachón a boli y nombre debajo bajo el lema “léase”.
La menos hambrienta de las compañeras cogió el coche con nuestro pertinaz Vincens Galea y se fueron a las conchimbambas a que el menor firmase la representación, la demanda, y el sensum corda.  Cuando llegamos al Centro, el director accidental del momento, cuando vio el nombre del chico se percató que le acabábamos de fastidiar su sábado. Hizo esperar a la compañera, durante bastante rato en la zona de entrerrejas (lástima de foto desaparecida). Cuando al fin reapareció el funcionario, nos verbalizó que no podía dejar pasar a la Letrada por dos trascendentes motivos: el número de colegiada erraba en una cifra, y la famosa tachadura.  La compañera de ACPE, sin salir  de su perplejidad y concentrada en evitar cualquier ex abrupto (tal y como la situación merecía), exigió que dicha negativa fuese por escrito. Y así el  “director en funciones”, regresó por donde había venido y tras más de una hora, pasó la mano por entre las rejas y nos dio el escrito-respuesta interesado.
Tras el anuncio, siempre tan ineficaz, de “nos vemos en el Juzgado de Guardia”, nuestro querido Vicens Galea echó mano de su móvil y me pasó “con un contacto”. Tras gritar al móvil de que estaba harta de la república bananera, de la burocracia y de la estulticia el intelocutor resultó ser el fiscal jefe de menores de Barcelona (Juanjo Márquez), el cual tras escandalizarse de la situación, nos dijo que intentaría hacer todo lo posible. Así las cosas, cuando a la media hora de estar buscando el juzgado, por las calles de un bonito pueblo catalán, nos llegó la llamada en cuestión de que podíamos regresar y de que nos dejarían pasar. Desanduvimos lo recorrido y entró la abogada, ya a la hora de la cena a visitar al menor. En su alarde políglota inherente a los abogados extranjeristas, el chaval entendió perfectamente lo pretendido y firmó todo lo habido y por haber.
Corriendo, ya por fin al Juzgado de guardia de Barcelona, donde de nuevo se juntó el trío de letradas, nos encontramos con el mismo colapsado  por la detenciones de una manifestación … reclamando papeles para todos!. El Juez nos disuadió de cualquier pretensión a esas horas de la noche, y nos emplazó al domingo.
El domingo a las nueve ya estábamos las tres allí, pertrechadas de nuestra demanda contenciosa con cautelarísima contra la pretensión de repatriación. Tocamos hueso. El Juez nos dijo que no estaba contemplada la competencia de los juzgados de guardia en materia de extranjería, y así  nos lo notificó mediante providencia (¿). Perdida la batalla, pero no la guerra, corrimos de nuevo hacia el despacho y cambiamos el encabezamiento y lo intentamos de nuevo ante el Juzgado de guardia de menores. Éste tampoco podía hacer nada porque competencialmente era imposible. La impotencia fue absoluta, y ya por la tarde, acudimos ante Fiscalía de Guardia, que ésta sí, finalmente paró la repatriación.
No hace falta comentar la alegría y el cansancio, pero éramos conscientes que habíamos salvado a un chaval, pero que con muchos continuarían.
Por ello, presentamos formalmente queja ante el Defensor del Pueblo, que finalmente recomendó paralizar todo expediente de repatriación, tramitado de esta forma. Desde entonces, no hay repatriaciones en Barcelona, y de esto hace ya varios años.
También acudimos al Consejo General del Poder Judicial para denunciar el tema de la ausencia de posibilidad de interponer cautelarímas,  gracias a la mediación del la por entonces Presidente del Tribunal superior de Justicia de Catalunya y un vocal del CGPJ. También se consiguió la modificación legal en este sentido, haciéndose extensivo a los casos de denegación de entrada y protección internacional.
Pero el tema de MENAS, la ausencia de defensa seguía pendiente. Compañeros como Albert Parés desde una ONG, continuaba con ese trabajo ingente. El gran Nacho de la Mata conseguía el reconocimiento constitucional a la defensa letrada, pero no existía coberturta alguna. Ahí el nuevo trabajo, en plena crisis, el intentar conseguir la asistencia letrada de oficio en este tema. La suerte en este caso estuvo a nuestro favor, ACPE, insistió ante  el Colegio de Abogados que también estaba sensibilizado con este tema (verdad Pepi?). La coincidencia en la modificación del Reglamento del Turno de Oficio para adaptarlo a las últimas reformas, hizo que se pudiera instaurar el Turno de Oficio de menores no acompañados, donde compañeros continúan luchando.
Desde entonces, las cosas han cambiado, y no para mejor, porque lo que antes eran menas, ahora con la pírrica prueba radiológica resultan ser todos mayores de edad, y a pesar de los éxitos en el Supremo, el criterio sigue sin ser modificado. Pero esta es una nueva batalla: polvo, sudor, hierro….
Nuestra dedicación especial a Nacho de la Mata,
a Iñaki Almandoz,
a Vicens Galea y
 Juanjo Márquez.
Olga Hernandez de Paz.
Abogada

NOTA FINAL: ESTA BATALLA TENÍA PREVISTO OCUPAR DOS CAPÍTULOS, PERO ACONTECIMIENTOS DE ULTIMA HORA NOS OBLIGARÁN A INCORPORAR UN TERCERO, ASÍ QUE…. CONTINUARÁ.

Paco Solans
Del blog "El extranjerista"

No hay comentarios:

Publicar un comentario